Desenchufá el aire acondicionado y asegúrate que el aparato no esté recibiendo electricidad.
En la parte frontal del equipo encontrás una tapa, ábrela con cuidado, allí encontrarás los filtros de aire los extraes, son muy fácil de reconocer, tienen una forma a telaraña.
Enjuagá los filtros con agua.
Esperá que estén bien secos y los vuelves a colocar.
Hacerlo una vez al mes es lo mas recomendado, también depende del uso que le des.

